Estrés y Cáncer

El estrés influye en el cáncer, tanto que aumenta el riesgo de padecer cáncer de las personas sanas y reduce las tasas de supervivencia de las personas que ya lo han desarrollado.

Todos sufrimos situaciones que nos causan estrés, pero cada uno afronta estas situaciones de manera diferente. Cuanto más desbordados e impotentes nos sintamos ante los conflictos más posibilidades habrá de desarrollar cáncer.

Cuando estamos sometidos a un estrés crónico se liberan hormonas que activan el crecimiento y desarrollo del cáncer. Cuando estamos estresados liberamos cortisol y adrenalina que estimulan la liberación de sustancias inflamatorias, al sistema nervioso simpático y bloquean a las NK, favoreciendo así la aparición de cáncer.

El estrés es inevitable, lo que podemos hacer es aprender a manejarlo. Debemos aprender a que se nos resbalen las cosas y evitar que nos afecten.

Para aprender a manejar y controlar el estrés te aconsejo que empieces a realizar ejercicios de relajación y respiración consciente.

La meditación es una de las técnicas más eficaces que pueden utilizar los pacientes con cáncer para conseguir un estado pleno de armonía espiritual y mental. La meditación es ideal para manejar el estrés y aprender a afrontar los conflictos de forma sosegada. La meditación consiste en concentrar nuestra mente en la respiración mientras vemos pasar los conflictos, los miedos y las vicisitudes por nuestra mente, pero sin prestarles atención, sin perder nuestro tiempo en ellos.

Verás cómo mejora la forma de afrontar los problemas y consigues más paz y calma mental.

Publicado el 17 Marzo, 2017 por Damian NT

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